Hoy en día vivimos en un mundo de carreras llenas de estrés y ansiedad, las cuales causan para nuestro cuerpo una tensión tanto física como emocional, causando complicaciones como enfermedades que se desconoce su causa pero que están muy relacionadas con el estrés.
En este proceso participan casi todos los órganos y funciones del cuerpo, incluido cerebro, nervios, corazón, digestión, función muscular y otras las cuales se van a ver afectadas sin darnos cuenta y cuando se logre ver la realidad ya será demasiado tarde.
El estrés puede generar un resultado positivo o negativo, el estrés positivo es la energía que motiva a las personas para hacer diferentes cosas y el estrés negativo es el que produce daño a nuestro organismo.
Existen varios tipos de factores que pueden producir estrés:
Estímulos Externos: problemas económicos, familiares, exceso de trabajo, temor entre otros
Estímulos Internos: son propios del organismo, por ejemplo un dolor, una enfermedad, sentimientos de inferioridad, problemas sociológicos y otros.
Estrés Físico: es producido por el desarrollo de una enfermedad, por una infección aguda, por traumas, embarazo etc., mientras que el estrés mental es aquel que se produce por angustias, preocupaciones en muchos casos de tipo económico, afectivo, problemas en el trabajo entre otros.
Los síntomas físicos, pueden ser dolor de cabeza, de espalda, cansancio, sudoración, gastritis etc. Entre los síntomas sociológicos puede señalarse cuando una persona se le olvida todas las cosas, se siente cansado, alterado, las relaciones con otras personas empiezan a fallar, se pelea con todo el mundo.
Estrés Mental: Cuando una persona se enfrenta a una situación de estrés el sueño es lo primero que se pierde (insomnio), tiene pesadillas, aumenta el apetito o por el contrario no le da hambre. Una persona expuesta a situaciones de estrés constante tiene mucha probabilidad de desarrollar problemas de hipertensión
Cuando el estrés lo amenace, solicite ayuda, generalmente la persona afectada es la última en saberlo y puede enfrentarse al estrés cuando ya haya causado daños al organismo.
Algunos aspectos importantes para combatir el estrés:
1. Compartir con alguien cualquier situación estresante. Si lo asaltan en la calle no se guarde este sentimiento de miedo, cuénteselo a un pariente o amigo. 2. Resuelva los problemas en el momento en que se le presenten, no permita que se le acumulen. 3. Mantenga una nutrición adecuada, pues el organismo debe estar preparado para el gasto adicional de energía que genera una situación de estrés. 4. Haga ejercicio físico, esto le permitirá deshacerse de sustancias tóxicas que se acumulan en el organismo y además, le fortalece el sistema circulatorio y el músculo del corazón. 5. Es importante organizar su vida, tener metas y administrar el tiempo adecuadamente.
Cuando padecemos estrés o sus secuelas podemos notar una serie de síntomas que van desde nerviosismo, preocupación, ansiedad, fobia y neurosis de ansiedad, hasta miedo, fatiga crónica e insomnio: una cascada de acontecimientos que nos afectan diariamente y muy de lleno, sin que lo percibamos aún, en muchas partes del organismo.
Cuando el estímulo del estrés invade los canales nerviosos y energéticos del organismo, éste puede acabar por responder negativamente y pasar una factura importante a la salud, en algún momento de la vida” por lo tanto el estrés hay que conocerlo y tratarlo”.
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